Por qué iOS no es mejor que Android, ni Android es mejor que iOS

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iOS vs Android, dos formas de entender el software

Lo primero que debes entender es que tú, el que estás aquí leyendo un artículo en Andro4all, seguramente no tengas las necesidades ni los conocimientos de alguien que jamás ha leído nada sobre tecnología. La inmensa mayoría de las personas utilizan el teléfono para WhatsApp, Facebook, Instagram, alguna que otra llamada… No se paran a ver qué es un launcher, cómo aplicarle un icon pack, cómo afecta Doze a la gestión de los segundos planos y cómo hacer underclock a un kernel.

Android es un mundo abierto, podemos hacer lo que nos venga en gana con el sistema, y esto tiene un precio a pagar, los recursos que necesitamos. Por su parte, iOS te encierra en una burbuja, y tú eliges si estás cómodo dentro de ella o no. Tras usar a fondo durante años Android, y durante unas cuantas semanas iOS, tengo claro que ambos sistemas tienen sus pros y sus contras, y que como es lógico, cada persona es libre de elegir el que más le guste.

Lo bueno del iPhone

iOS es más cómodo para un uso básico

Los que usamos Android, estamos convencidos de que es un sistema fácil de usar, que es intuitivo y que cualquiera puede adaptarse a él. Sin embargo, hay muchos usuarios que no saben ni tienen por qué saber de tecnología que no piensan igual. Hace poco, me encontraba en casa de una amiga, usuaria de iPhone desde hace años.

Por ciertos motivos, tuvo que cambiar unos días a un Motorola Moto G, y al encenderlo, entendí por qué los usuarios de iOS no pueden ni ver Android. Cuando enciendes un iPhone, el escritorio ya está lleno de apps, y cuando las descargas, estas se agrupan automáticamente llenando los espacios. Esto hace que todas estén muy accesibles y a mano.

En Android, el launcher no está ordenado, somos nosotros los que tenemos que abrir el cajón de aplicaciones, seleccionar la aplicación, y arrastrarla al launcher. Sí, te parece extremadamente sencillo, pero ya tienes que dar dos pasos más que en iOS, y esto es algo que no gusta a los usuarios del iPhone.

iOS tiene unas animaciones mucho más cuidadas

Si algo echo de menos de iOS, es el mimo que ponen los desarrolladores en las animaciones. Abrir aplicaciones, volver al escritorio, desbloquear el teléfono, bajar la barra de notificaciones… Todo está extremadamente pulido en iOS, mientras que en Android las animaciones funcionan tan deprisa que apenas notamos que están ahí.

Al fin y al cabo, esto es experiencia de usuario, y por eso muchos usuarios de iPhone dicen que “Android es muy feo”, y que no lo ven tan bonito como en sus iPhone. Algunos elegimos los móviles por cómo rinden realmente, y no por lo bonitas que sean las animaciones, pero repetimos, el mundo no es geek, y lo bonito atrae más que lo menos bonito.

iOS envejece mejor y tiene mejor soporte

Esto hay que cogerlo con pinzas, pero hay que hablar claro. La mayoría de usuarios de Android usan un móvil con capa de personalización, si no nos crees, pregúntale al Samsung Galaxy S8 y su tercer puesto de ventas a nivel mundial. ¿Cuál es el problema? Que las capas de personalización lastran el rendimiento en poco tiempo, y no es de extrañar que un flamante gama alta Android de 700 u 800 euros acabe lagueando a los dos años.

Sí, los iPhone no se libran y se vuelven un poquito más lentos con cada update, sin embargo, envejecen mejor, bastante mejor. ¿Nos vamos al año 2013? Es el año en el que se presentó el iPhone 6. En ese mismo año, tenemos al Samsung Galaxy S4 como uno de los teléfonos más vendidos de Android. ¿Cuál funciona mejor a día de hoy?

Como te decíamos, esto hay que cogerlo con pinzas. En 2013 también se presentó el Google Nexus 5, un móvil que, a día de hoy, sigue rindiendo dignamente. ¿Cuál es el problema entonces? Lo que te comentábamos, casi nadie tiene un móvil con Android puro que sea capaz de envejecer bien, así que si seguimos comprando móviles con capa de personalización, tendremos que ver cómo los iPhone nos pasan por el lado en rendimiento a los 2 o 3 años. Para la próxima, compra un Pixel, un Motorola o un OnePlus, y verás cómo cambian las cosas.

Lo malo del iPhone

Faltan muchos básicos

Sí, en iOS 11 lo han arreglado, pero han hecho falta 10 años para que el iPhone pueda activar y desactivar los datos desde el control center. En la versión actual del iPhone, en iOS 10, para hacer esto tienes que irte a los ajustes, a datos y una vez allí desactivarlos o activarlos. ¿10 años para poner el toggle de datos al lado del toggle de WiFi? Great Job, Steve Jobs.

Con el iPhone tampoco podemos pasar música o vídeos sin necesidad de iTunes. En pleno 2017 es algo triste tener que andar utilizando software intermedio para una tarea tan básica.

El no tener multitarea real también es bastante molesto. Por ejemplo, en el iPhone no puedes utilizar una aplicación mientras la actualizas. Así que si, por ejemplo tienes una conexión lenta y WhatsApp tarda 10 minutos en actualizar, tendrás que estar 10 minutos sin usar WhatsApp, porque el iPhone no es capaz de hacer dos cosas a la vez.

Es muy caro para lo que ofrece

Actualmente, tengo un OnePlus 5 de 500 euros y un iPhone 7 que roza los 800 euros y no, te puedo asegurar que el iPhone no vale esos 300 euros de diferencia. Es cierto que en iOS pagas un soporte más longevo y un mejor servicio técnico, pero pagar casi 800 euros por la versión más básica de un móvil sin carga rápida ni inalámbrica, sin resolución HD, y con nada más que ofrecer a parte de un buen software no es buena idea.

Actualmente, podemos encontrar por 200 o 300 euros móviles como el S8, el G6, el P10 o el OnePlus 5, con unos acabados a la altura del iPhone y un hardware bastante superior, de lo que hablaremos ahora.

Lo bueno de Android

Mejor hardware a mejor precio

Sí, es cierto, iOS consume menos recursos que Android y necesita menos procesador y RAM, pero ahí se acaba el tema del hardware. En Android las versiones básicas parten de 64 GB -en general-. Esto es el doble de almacenamiento de lo que ofrece la versión básica del iPhone 7. También tenemos pantallas curvas espectaculares con resolución 2K, mientras que en Apple no han pasado del Full HD. No es necesario el QHD, pero se agradece, y más pagando lo que pagamos.

También tenemos mejor batería, y si no pregúntale al Mate 9, al S8+ o al Xiaomi Mi 6, cuyas baterías duran prácticamente el doble que la de un iPhone 7 Plus. No todo es procesador y RAM, Android está muy por encima en hardware.

Actualizaciones más elaboradas

Ya hablaremos más adelante del soporte y su duración, pero lo cierto es que las versiones de iOS tienen menos grandes cambios. Los pocos que suele haber son para implementar cosas que ya están en Android.

  • Personalización de los toggles
  • Editar capturas de pantalla
  • Grabar pantalla

¿Te suenan? Son algunas de las mejoras de iOS 11. Android O respecto a Android Nougat trae grandísimas novedades como los canales de notificaciones, accesos rápidos, nuevos modos de gestión de rendimiento y batería del sistema… No, no tenemos tantas updates, pero las pocas que tenemos -si el fabricante lo hace bien-, son bastante buenas.

Un mundo de personalización

ROMs, kernels, launchers, icon packs… En Android podemos configurar nuestro teléfono al gusto. Sí, son pocos los usuarios que se dedican a investigar lo que se puede hacer a nivel de customización, pero no está de más tener la posibilidad.

Si no te gusta la ROM que tienes, la puedes cambiar, si no te gustan los iconos, los puedes cambiar, y puedes llevar al límite el rendimiento de tu dispositivo con configuraciones en el kernel. ¡Maravilloso!

Lo malo de Android

Actualizaciones que nunca llegan

Uno de los grandes problemas de Android es que dependemos de los fabricantes para actualizar, y no de Google. Esto hace que más de un 80% de terminales queden sin actualizar a la última versión, mientras que en los iPhone el 90% de los dispositivos acaban actualizando.

Esto supone un problema para el rendimiento, la seguridad, y la confianza del usuario en Android, y no parece que haya solución a corto ni medio plazo. iOS actualiza con más frecuencia que Android, tenemos que admitirlo.

El lag, el maldito lag

Sí, el pleno 2017 los teléfonos Android siguen teniendo pequeños tirones y lag. En ciertos casos se debe a que compramos un teléfono más barato de la cuenta, y en otros a que nuestro caro teléfono tiene una capa de personalización pesada.

Hace un tiempo te contamos que si quieres que tu móvil vaya fluido, tienes que comprarlo con Android limpio. De lo contrario, envejecerá peor, aparecerán pequeños lags, y creeremos que Android va mal. No, el lag no es cosa de Android, es culpa de lo que hacen los fabricantes con Android.

La depreciación

Por último, lo peor de Android es la increíble forma en la que bajan los precios. Sí, esto nos permite comprar móviles de gama alta a precios relativamente bajos, pero el que se gasta bastante dinero siempre sale perdiendo. Por ejemplo, a día de hoy, por un Galaxy S5 usado te darán poco más de 200 euros, mientras que por un iPhone 6S puedes conseguir cerca de 400 euros sin mayor problema.

Los que vendemos y compramos bastante nos vemos perjudicados por la depreciación de Android, y es que en pocos meses pueden alcanzar casi la mitad de su precio.

Conclusiones

En definitiva, no hay sistema mejor que otro, sino sistemas que se adaptan a distintas necesidades. En mi caso personal, prefiero Android por la gestión de notificaciones, la personalización, y la forma de interactuar con el sistema. De iOS, me quedo con lo simple y sencillo que es, la fluidez que tiene y sus actualizaciones.

Fuente: https://andro4all.com